El lejano oriente

Si tenemos en cuenta el origen de la palabra latina oriente y su significado como aparecer o nacer1 , lo habitual es aplicarlo en un primer momento como la dirección por donde se levanta el Sol. También tiene una acepción relativa a la geopolítica, englobando en este caso tanto a Asia como a las regiones inmediatas a ella de Europa y África. Con la relatividad propia de la perspectiva que se utilice, aplicar el término lejano2 nos sitúa en la dimensión espacio-temporal.
¿Qué es para nosotros el lejano Oriente? Podríamos responder indicando que es el conjunto de países que se sitúan a una considerable distancia del nuestro.
ASIA. Tiene la consideración de ser el continente más extenso y poblado de la Tierra: más de 44 mill. km2 y más de 4.300 mill. de habitantes. Lo componen un total de 52 países que en este momento no voy a enumerar, pero que pueden consultar sin dificultad. Citaré, en esta ocasión en concreto, uno de ellos.
CHINA. Tiene una superficie que supera los 9’5 mill. km2 y una población aproximada de 1.322 mill. de habitantes, que se traduce en una densidad de población superior a 130 habitantes por km2.Desde el desconocimiento me permito opinar que es un país fascinante, con tantos contrastes en multitud de aspectos que sería muy extenso enumerarlos. Como todos los países, no es perfecto y tiene cosas por mejorar, pero no serán objeto de análisis. Destacaré, eso sí, su milenaria existencia y todo lo que nos ha aportado a las sociedades occidentales en múltiples facetas del conocimiento humano.
A pesar de lo último, siempre hay quienes focalizan los aspectos negativos, peyorativos, las críticas injustificadas. Aunque sean pocos los que optan por tal opción, suelen ser insistentes y procurarse una legión de seguidores. No comparto ninguna de esas opiniones vacuas, vaya por delante. Durante años se ha desprestigiado la gastronomía china con comentarios relativos a la desaparición de los gatos en las proximidades de los restaurantes. Me fascina la comida china, intento acudir al menos una vez al mes a un establecimiento donde la sirvan, ya en su versión original (china) o en la asiática (léase japonesa, vietnamita, de tipo wok…).
En los últimos años se han producido quejas en zonas comerciales de las ciudades españolas por la desaparición de negocios tradicionales (los de toda la vida) y su sustitución por negocios de chinos en distintos sectores (alimentación, calzado, vestido, tiendas tipo bazar…). Pierden de vista que –por lo general- los comerciantes chinos son tan trabajadores y luchadores como los locales. Me comentan que la mentalidad y la educación los lleva a tener una visión comercial y de emprendimiento. No ha jugado a favor de la población china la leyenda negra de la mafia, reflejada de manera tópica en decenas de películas. Pensar que por su procedencia es más peligrosa y dañina que la mafia de origen italiano o de otros lugares del mundo es argumento infantil. Toda mafia es perjudicial, venga de donde venga o actúe donde actúe. Organización criminal por definición. Injustos como todos los existentes, los tópicos comentados carecen de fundamento y por ello hay que superarlos para profundizar en la verdadera cultura que nos ofrece el pueblo chino.
Aprovecho la ocasión para dedicar este artículo a Juan y Yolanda (desconozco sus nombres originales), titulares de una tienda de alimentación y bazar junto a mi casa.