UN MUNDO DE DESIGUALDAD

Desde la década de 1980, la desigualdad de ingresos económicos ha aumentado en la mayoría de los países del mundo y en la actualidad, las 85 personas más ricas del planeta poseen tanto como el 3.5 millones de pobres, es decir que vivimos en un mundo con enormes desigualdades, personas que tienen riquezas y otras que están muriendo de hambre, países ricos y países extremadamente pobres.
Las crisis financieras, desastres naturales, políticas públicas ineficaces y conflictos violentos, son la causa del aumento de la pobreza en todo el mundo, y si además le sumamos las altas tasas de desempleo, el aumento del empleo precario y los injustos sistemas de distribución, identificaríamos los principales factores responsables de este aumento de la desigualdad.
La desigualdad en los ingresos varían considerablemente entre los países, donde se ha creado un círculo vicioso, el círculo de la pobreza, el pobre es cada vez más pobre a consecuencia del desempleo o empleo precario, a menudo acompañado por un aumento de crimen, violencia, drogadicción y suicidio, y aunque se dice que la pobreza está disminuyendo en el mundo, se advierte igualmente el crecimiento de las desigualdades, así como de las vulnerabilidades estructurales.
La reducción de las vulnerabilidades y desigualdades, es la única manera de garantizar el progreso en todas las regiones del planeta y que éste desarrollo sea resistente y durable. Garantizar una protección social básica para los pobres, promover la creación de empleos de calidad, apoyar la participación de las mujeres en el mercado laboral, garantizar el acceso a una educación de calidad para todo(as) y mejorar la efectividad de los sistemas de distribución son formas de reducir esta creciente desigualdad entre mujeres y hombres, entre ricos y pobres.
Lo ideal sería la eliminación de la pobreza extrema, hasta llegar acero, pero eso es utópico, nos conformamos con que se brinde protección social, sanidad y educación a la población más vulnerable y que desde los gobiernos se creen políticas sociales menos restrictivas y que no permitan más gente en las calles sin comida, sin dinero, sin techo y sin trabajo.