EL TIEMPO PASA VELOZMENTE

Un año, 12 meses, 52 semanas, 365 días, 525600 minutos, 3536000 segundos, todo ese tiempo pasó frente a mis ojos tan fugazmente, que no logré darme cuenta de todos los cambios ocurridos a mi alrededor, quise mantener mi vida estática en un periodo especifico, en aquel periodo en el que me sentía segura y feliz, así que cerré los ojos y decidí que nada cambiaría en mi vida, quería quedarme en aquel momento extraordinario de paz y tranquilidad que por fin había conseguido, lamentablemente la vida no es un cuento de hadas, las cosas y las personas cambian, porque todo cambia y cuando abrí nuevamente los ojos vi como el tiempo raudo, se llevó consigo alguno de mis seres queridos y amenazaba con llevarse a otros más, dejándome un halo de tristeza .
Pero además de aquellas grandes pérdidas, el paso del tiempo me dejó esas primeras canas y arrugas que en un abrir y cerrar de ojos se multiplicaron, algunos kilos ganados por falta de actividades deportivas, por la vida sedentaria y como no, por la edad, cambios laborales, nuevos proyectos, desafíos, aventuras, ilusiones, desilusiones, recuerdos, sentimientos, resentimientos, alegría, tristeza, pero en definitiva considero que me dejó un enorme conocimiento.
Afortunada o desafortunadamente, según como se vea, es el tiempo también quien se encarga de curar las heridas físicas y mentales y te prepara para afrontar lo que te depara el futuro y a aceptar tu pasado con todas sus consecuencias, sean éstas buenas o malas.
La celeridad con la que pasa el tiempo es impresionante, posiblemente sea porque tenemos tantas obligaciones, y preocupaciones que 24 horas al día no son suficientes, vivimos acelerados, a la carrera, nos falta tiempo para estudiar, para terminar un trabajo pendiente, para quedar con los amigos, para dormir. ¿Pero en realidad el tiempo pasa rápido o nosotros no lo sabemos aprovechar?
Bueno, cada uno responderá según sus propios criterios porque yo no tengo una respuesta, lo único que sé es que, aunque el tiempo pase deprisa, no debemos olvidar que siempre habrá alguien acompañándonos en los momentos más felices y/o tristes de nuestra vida, un amigo/amiga o un familiar con quien seguramente podrás contar. La vida es corta aprovéchala al máximo en todo momento, puesto que todas esas vivencias son experiencias valiosas y son lo que finalmente harán que seas única/único.