TANTOS COLORES COMO BANDERAS

Capture CASTRILLO

Capture CASTRILLO 2

Sobre cada alma de los exiliados del mundo
que habitan esta hermosa ciudad de Ginebra,
flotan los colores de la cruz blanca sobre fondo rojo, además de los que cada uno
llevamos en nuestro corazón.
Arropados por ellos,
conseguimos mantener ese sentido de hogar,
de familia y de seguridad.
Ginebra, ciudad de “derechos humanos” donde se escribe, derecho con renglones torcidos.
Ciudad que acoge y despoja.
Ciudad que proporciona y desproporciona.
Ciudad que iguala y separa.
Razón o razones para agradecerte tengo,
pero también para lamentarme.
Llegamos, llegué, con poco o nada.
El ánimo resuelto y el espíritu custodiado en la
lejanía por familia, amigos, calles, olores y sabores;
allá, en casa, en ese lugar, lugares, al que un día, espero, esperamos regresar para vivir una vida vivida desde un “rincón tranquilo”.
Ginebra me das tanto y me cuestas tanto…
Pero aquí estamos.
Nos vamos, me voy, nos hemos adaptado.
Lo conseguiremos, lo hemos conseguido.
Duro y agreste ha sido el camino.
Pero merece, mereció o merecerá la pena el
esfuerzo.
Tú, vosotros o yo.
Todos los que hayamos dejado atrás esa senda;
no olvidemos girarnos. Tendamos manos que
acompañen, que arropen, que humanicen.
Solos no es divertido…nos aboca a la SOLEDAD;
insignia y abanderada de una vida vivida “aquí” y sentida “allí”.
Suiza que nos da la “fortuna” de sobrevivir,
mientras llega el “deseado” momento de vivir.
Os invito a compartir mi “Circulo del Abrazo”.
Amigablemente vuestra una (cazurra) leonesa del mundo.