¿ JUZGAR ES FÁCIL ?

¿Es fácil Juzgar? ¿La ley es justa? Para Ulpiano, considerado uno de los más grandes Jurisconsultos de la historia del Derecho «Quien hace lo que las leyes mandan, cumple con dar a cada uno lo suyo», este precepto contiene la idea de justicia, pero, quién no escuchó en alguna ocasión que: “Es mejor un mal arreglo que un juicio excelente”, frase usada con frecuencia cuando nos encontramos frente a pleitos que deben ser conocidos por jueces y/o tribunales de quienes preferimos huir porque no siempre dan a cada uno lo que es suyo.
Cuando se dice que la Ley no es justa, en mi opinión es porque ésta se interpreta de acuerdo a puntos de vista diferentes, de acuerdo a las necesidades de cada una de las partes que intervienen en un proceso judicial, las mismas que serán llevadas delante del Juez para que sea él quien estudie y valore las alegaciones presentadas por los abogados y resuelva en favor del argumento más convincente siempre apoyado por la ley pertinente.
Pero dentro de la sociedad existe otro tipo de juicios, los llamados juicios de valor, una evaluación apresurada o basada en información limitada que se tiene a la mano, que es más severa y se guía por lo que se ve superficialmente. Gran parte de la sociedad juzga antes de conocer argumentos y realidades, solo con ver como se viste, como habla, de donde procede se sacan conclusiones, se especula sobre su personalidad y aunque muchos dicen que aciertan no siempre es así ya que cada persona es única, puede que exista personas que se parezcan pero no son idénticas, siempre hay alguna característica propia que lo particulariza.
Comentarios, por ejemplo: «Que gorda, es porque come mucho», «Que delgada, esta anoréxica» o estereotipos como que las mujeres latinoamericanas son muy cariñosas y sumisas solo pueden trabajar con niños y personas mayores, las de Europa del este son muy frías en el trato pero son buenas limpiadoras, las personas de color como no hablan español y no saben hacer las tareas de hogar solo se dedican al trabajo en las calles y a la prostitución… y así continuaría llenando páginas y páginas de estereotipos que cada vez que repetimos reforzamos.
¿En realidad conocemos a estas personas para juzgarlas y condenarlas? Creo que la respuesta es NO, no conocemos a esas personas y nos dejamos llevar por estereotipos de tal forma que no damos la oportunidad de mostrarse tal y como son, con defectos y virtudes como todo el mundo, por el contrario los enmarcamos en grupos que no siempre responden a la realidad, sin tener en cuenta que cada una de esas personas catalogadas tienen sentimientos, deseos y aspiraciones.
No juzguemos y condenemos a nadie sin antes conocerla(o) las personas estereotipadas sienten esa discriminación por lo que algunos ya no intentan integrarse creen que todo su esfuerzo sería inútil, se sienten rechazadas, y esto hace que se abra una brecha enorme entre extranjeros y nacionales lo que no conviene a ninguno porque ambos grupos forman parte de la sociedad.